Comentario del artículo: Load-velocity Relationship of the Bench Press Exercise is not Affected by Breast Cancer Surgery and Adjuvant Therapy

Franco-López, F., Pérez-Caballero, C., Buendía-Romero, Á., Borrego, E. R., Martínez-Cava, A., Pallarés, J. G., & Hernández-Belmonte, A. (2023). Load-velocity Relationship of the Bench Press Exercise is not Affected by Breast Cancer Surgery and Adjuvant Therapy. International Journal of Sports Medicine. ENLACE

 

El cáncer de mama es la neoplasia maligna más diagnosticada en mujeres, posicionándose como la quinta causa de muerte a nivel mundial (Sung et al., 2021). Aunque los avances en los tratamientos han aumentado la supervivencia de las pacientes diagnosticadas con esta enfermedad, aún se le asocian numerosos efectos secundarios que limitan la calidad de vida de esta población. El entrenamiento de fuerza se ha mostrado efectivo para reducir los efectos adversos asociados a la enfermedad y a sus respectivos tratamientos (García-Chico et al., 2023; Llavero et al., 2021). Tradicionalmente, se ha utilizado el test hasta la repetición máxima (1RM) o el test de repeticiones máximas (nRM) para la evaluación de la fuerza dinámica en esta población. Sin embargo, la principal problemática de ambos test, además de su cuestionable precisión para estimar la fuerza dinámica (especialmente el test nRM), radica en la necesidad de llevar a la paciente hasta el fallo muscular. Esto, además de incrementar el riesgo de lesión u otro tipo de complicación asociada a esta enfermedad, limita la posibilidad de implementar ambas metodologías de manera recurrente (p. ej. semanalmente).

 

Estas limitaciones se solventarían con la utilización del método basado en la velocidad, fundamentado en la estrecha relación entre la velocidad de ejecución y la intensidad relativa (%1RM, relación carga-velocidad). Sin embargo, hasta la actualidad, el conocimiento existente en torno a esta metodología en población que sufre o ha sufrido cáncer de mama se ha limitado al ejercicio de prensa de piernas (Díez-Fernández et al., 2022, 2023). Esto plantea la necesidad de extender la información referente a esta relación carga-velocidad en otro ejercicio del tren superior en el que se involucren partes de la musculatura afectada por los tratamientos comúnmente recibidos contra este tipo de cáncer, como el ejercicio press de banca.

 

Para ello, la presente investigación planteó un diseño transversal compuesto por 3 sesiones de familiarización y 1 sesión de test. Tras la familiarización, 22 mujeres supervivientes de cáncer de mama que habían sido sometidas a una mastectomía (cirugía para extirpar el tejido mamario) previamente, realizaron un test progresivo con cargas hasta la 1RM en el ejercicio press de banca. De estos test incrementales, se obtuvo la relación carga-velocidad general (que incluía a todas las participantes) e individual (para cada participante). Para examinar el efecto de la cirugía y la terapía adyuvante (quimioterapia y/o radioterapia) recibida por las mujeres que habían sufrido esta enfermedad, los test incrementales con cargas se repitieron en mujeres sanas de similar edad, altura, fuerza relativa y niveles de masa muscular. Por primera vez, la presente investigación diseñó e instaló en la Multipower utilizada una barra de carbono de 5 kg (ID patente: U202231837), la cual podía ser aligerada hasta los 3.5 kg (Figura 1), con el objetivo de permitir así estudiar un número suficiente de cargas hasta la 1RM.

Figura 1. Barra de carbono de 5 kg (Panel A) aligerada a 3.5 kg retirando los manguitos de plástico instalados en ambos extremos (Panel B).

Los principales resultados del estudio mostraron:

  • Una muy estrecha relación entre la velocidad media propulsiva (la fase propulsiva se define como la porción de la fase concéntrica durante la cual la aceleración medida es mayor que la aceleración debida a la gravedad) y la %1RM, tanto en mujeres supervivientes de cáncer de mama (R2 = 0.965) como en mujeres sanas (R2 = 0.970) (Figura 2).
  • Ausencia de diferencias significativas (p ≥ 0.685) en la VMP asociada a cada %1RM entre las mujeres supervivientes de cáncer de mama y las mujeres sanas.
Figura 2. Regresiones polinómicas considerando la VMP como variable dependiente (Panel A) o independiente (Panel B) con respecto a la %1RM.

En la práctica, estos hallazgos sugieren que los tratamientos recibidos por parte de las pacientes que sufren o han sufrido cáncer de mama (incluido una cirugía de extirpación del tejido mamario) no afectan significativamente a los parámetros derivados de la relación carga-velocidad del ejercicio press de banca. Por tanto, los profesionales del ejercicio podrían utilizar la relación carga-velocidad de este ejercicio para programar y monitorizar su %1RM en mujeres de mediana edad, independientemente de si han sufrido o no esta enfermedad. En concreto, los profesionales podrían:

  1. Implementar las ecuaciones proporcionadas en la Figura 2 para programar la VMP objetivo que debe alcanzarse en las primeras repeticiones de la serie (que correspondería a la %1RM planificada, Panel A) o bien monitorizar la %1RM que se está utilizando tan pronto como se registre la VMP de las primeras repeticiones de una serie (Panel B).
  2. Cuantificar los cambios de fuerza en este ejercicio frente a cargas bajas, medias y altas introduciendo en la ecuación de la Figura 2B los cambios de velocidad registrados ante la misma carga absoluta evaluada antes y después de un periodo de entrenamiento o inactividad. Por ejemplo, si una mujer levantó la misma carga absoluta a 0.63 m·s-1 durante el preentrenamiento (59.4% 1RM) y a 0.70 m·s-1 (53.9% 1RM) durante el postentrenamiento, su mejora de la fuerza ante dicha carga habría sido del 5.5%.
  3. La velocidad de la 1RM proporcionada por el presente estudio (0.17 m·s-1) podría utilizarse para implementar el método de dos puntos en esta población (para más información sobre este método leer: (Garcia-Ramos & Jaric, 2018), reduciendo así considerablemente la fatiga, el riesgo de lesión y el coste temporal de la estimación de la 1RM.

 

Por último, cabe destacar la importancia de utilizar material adaptado (p.ej. barra de carbono) a la hora de evaluar poblaciones con bajos niveles de fuerza, como suele ser el caso de la población oncológica. El hecho de haber utilizado una barra de carbono, permitió a los investigadores examinar la relación carga-velocidad de este ejercicio de manera precisa (es decir, testando un número suficiente de cargas), algo que no hubiese sido posible con la utilización de una barra tradicional debido a que su peso ya podría representar una intensidad muy elevada para poblaciones con muy bajos niveles de fuerza.

 

BIBLIOGRAFÍA

Díez-Fernández, D. M., Baena-Raya, A., Alcaraz-García, C., Rodríguez-Rosell, D., Rodríguez-Pérez, M. A., & Soriano-Maldonado, A. (2022). Improving resistance training prescription through the load-velocity relationship in breast cancer survivors: The case of the leg-press exercise. European Journal of Sport Science, 22(11), 1765–1774. https://doi.org/10.1080/17461391.2021.1965220

Díez-Fernández, D. M., Baena-Raya, A., García-Ramos, A., Esteban-Simón, A., Rodríguez-Pérez, M. A., Casimiro-Andújar, A. J., & Soriano-Maldonado, A. (2023). Estimating the one-repetition maximum on the leg-press exercise in female breast cancer survivors. PeerJ, 11, 1–13. https://doi.org/10.7717/peerj.16175

García-Chico, C., López-Ortíz, S., Pinto-fraga, J., Valenzuela, P. L., Emanuele, E., Ceci, C., Graziani, G., Fiuza-Luces, C., Lista, S., Lucia, A., & Santos-lozano, A. (2023). Physical Exercise and the Hallmarks of Breast Cancer : A Narrative Review. Cancers, 15(1), 324. https://doi.org/https://doi.org/10.3390/cancers15010324

Garcia-Ramos, A., & Jaric, S. (2018). Two-point method: A quick and fatigue-free procedure for assessment of muscle mechanical capacities and the 1 repetition maximum. Strength and Conditioning Journal, 40(2), 54–66. https://doi.org/10.1519/ssc.0000000000000359

Llavero, F., Alejo, L. B., Fiuza-Luces, C., López Soto, A., Valenzuela, P. L., Castillo-García, A., Morales, J. S., Fernández, D., Aldazabal, I. P., Ramírez, M., Santos-Lozano, A., Zugaza, J. L., & Lucia, A. (2021). Exercise training effects on natural killer cells: a preliminary proteomics and systems biology approach. Exercise Immunology Review, 27, 125–141.

Sung, H., Ferlay, J., Siegel, R. L., Laversanne, M., Soerjomataram, I., Jemal, A., & Bray, F. (2021). Global Cancer Statistics 2020: GLOBOCAN Estimates of Incidence and Mortality Worldwide for 36 Cancers in 185 Countries. CA: A Cancer Journal for Clinicians, 71(3), 209–249. https://doi.org/10.3322/caac.21660

Comentario del Proyecto: Efectos de la libertad de movimiento en el entrenamiento de fuerza sobre el rendimiento deportivo, las adaptaciones neuromusculares y la estructura muscular.

Hernández-Belmonte A, Buendía-Romero Á, Franco-López F, Martínez-Cava A, Pallarés JG. (2023). Adaptations in athletic performance and muscle architecture are not meaningfully conditioned by training free-weight versus machine-based exercises: Challenging a traditional assumption using the velocity-based method – Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports. ENLACE

 

Hernández-Belmonte A, Martínez-Cava A, Buendía-Romero Á, Franco-López F, Pallarés JG. (2023). Free-weight and machine-based training are equally effective on strength and hypertrophy: Challenging a traditional myth – Medicine & Science in Sports & Exercise.  ENLACE

 

Tradicionalmente, los profesionales vinculados al entrenamiento de fuerza han promulgado una mayor eficacia de los ejercicios de fuerza realizados con peso libre sobre aquellos llevados a cabo con maquinaria guiada o semiguiada para maximizar las adaptaciones sobre el rendimiento físico y la estructura muscular. Este dogma, sustentado básicamente por la evidencia de mayor actividad muscular aguda durante el entrenamiento con peso libre, se ha visto sin embargo cuestionado por las escasas intervenciones longitudinales que han abordado esta pregunta de estudio ya que, en conjunto, no demuestran una clara superioridad de ninguna de estas dos modalidades.

No obstante, es importante resaltar además que estos escasos estudios longitudinales que han comparado el entrenamiento de fuerza con peso libre y maquinaria guiada presentan importantes limitaciones metodológicas que imposibilitan alcanzar conclusiones certeras y transferibles a la práctica profesional.

Por todo ello, las dos publicaciones que se presentan a continuación tuvieron como objetivo comparar los efectos del entrenamiento de fuerza con peso libre vs. maquinaria guiada sobre una completa y avanzada batería de valoraciones del i) rendimiento físico y deportivo, ii) la estructura muscular, y iii) los niveles de molestias articulares y lesiones asociadas al entrenamiento; aplicando para ello una rigurosa metodología de entrenamiento que igualó fielmente el resto de los componentes de la carga para, por primera vez, aislar adecuadamente los verdaderos efectos diferenciadores que puede aportar la modalidad de entrenamiento (Peso libre vs. Máquina).

Cuarenta varones experimentados en el entrenamiento de fuerza (fuerza relativa al peso corporal en sentadilla [min-máx: 0.94 a 2.07] y press banca [min-máx: 0.68 a 1.58]) completaron un programa de intervención de 8 semanas distribuidos en dos grupos: Peso libre o Maquinaria guiada. La frecuencia de entrenamiento (3 sesiones por semana), número de series (3 series por ejercicio), descanso entre series (4 minutos) y entre sesiones (48 horas), intensidad relativa (65 al 85% 1RM, programación lineal), volumen intraserie (mitad de las repeticiones posibles; ~20% perdida velocidad en la serie) y rango de movimiento, fueron idénticos para ambos grupos. Por lo tanto, ambas modalidades únicamente difirieron en el uso de barras o máquinas guiadas para ejecutar los ejercicios de Sentadilla Completa, Press de Banca, Dorsal Remo y Press de Hombros (más información sobre estos ejercicios y las diferencias en la curva Carga –Velocidad en este ENLACE al BLOG). Se utilizó la velocidad de ejecución para ajustar de manera precisa las diferentes intensidades relativas programadas a lo largo de las 8 semanas, así como para constatar los efectos neuromusculares de ambas modalidades de entrenamiento (VBT).

Las diferencias adaptativas entre ambos grupos de intervención se estudiaron mediante una amplia batería de valoraciones entre las que destacan:

  • 5 capacidades atléticas: sprint, cambio de dirección, salto vertical (CMJ y SJ), estabilidad y equilibrio en plataforma de fuerzas, rendimiento cíclico anaeróbico de miembros superiores e inferiores (Wingate).
  • 8 tests de evaluación de la fuerza: test incrementales máximos en 4 ejercicios x 2 modalidades (Libre y Guiado).
  • Área de sección transversal (CSA) de los músculos cuádriceps femoral (regiones proximal y distal), pectoral mayor y recto abdominal.
  • Arquitectura muscular del vasto lateral (ángulo de penación y longitud de los fascículos).
  • Incidencia de lesiones y molestias articulares asociadas al entrenamiento de ambas modalidades mediante los cuestionarios DASH y WOMAC para extremidades superiores e inferiores, respectivamente.

Los principales RESULTADOS de ambas investigaciones mostraron que:

  • Las dos modalidades de entrenamiento aumentaron de forma significativa y en similar magnitud los niveles de fuerza (∆ 1RM ~2.0%; ∆ cargas bajas ~ 10.0%; ∆ cargas altas ~ 22.0%), el tamaño muscular (∆ pectoral ~13.0%; ∆ cuádriceps ~4.0%; ∆ recto abdominal ~2.4%), el salto vertical (∆ ~7.3%) y la capacidad anaeróbica de las extremidades inferiores (∆ ~5.7%), además de reducir los niveles de molestias articulares de ambas extremidades.
  • Una clara tendencia a maximizar las adaptaciones de fuerza dinámica máxima absoluta (1RM) y en toda la curva Carga – Velocidad (cargas bajas y altas) en la propia modalidad en la que se entrenó (i.e., principio de especificidad).
  • De las escasas diferencias adaptativas que se registraron entre ambas modalidades (Libre vs. Máquina), destaca una ligera ventaja en favor del grupo que entrenó utilizando maquinaria guiada en la potencia anaeróbica cíclica de las extremidades superiores (diferencia entre modalidades = 5.7%), mientras que las adaptaciones en el cambio de dirección (diferencia entre modalidades = 1.9%) y en 2/6 condiciones de equilibrio examinadas (diferencia entre modalidades = 5.9%) fueron ligeramente superiores en el grupo que entrenó en peso libre.
  • Los cambios generados por ambas modalidades de entrenamiento sobre la arquitectura muscular (∆ ~1.8%) y el sprint (∆ ~0.5%) fueron reducidos y no significativos.
Figura 1. Cambios PRE vs. POST e interacción de la modalidad de entrenamiento (Libre vs. Máquina) en las capacidades atléticas de sprint (A), cambio de dirección (B), CMJ (C) y SJ (D).

 

Figura 2. Cambios PRE vs. POST e interacción de la modalidad de entrenamiento (Libre vs. Máquina) en las capacidades atléticas de Wingate de Brazos (A y B) y Wingate de Piernas (C y D).

 

Figura 3. Cambios PRE vs. POST e interacción de la modalidad de entrenamiento (Libre vs. Máquina) en la velocidad de desplazamiento de la fase concéntrica ante cargas bajas (< 60% 1RM, A), cargas altas (> 60% 1RM, B) y sobre la fuerza dinámica máxima absoluta (1RM, C).

 

Figura 4. Cambios PRE vs. POST e interacción de la modalidad de entrenamiento (Libre vs. Máquina) en el CSA del cuádriceps (A y B), pectoral (C y D), y en la arquitectura muscular (longitud del fascículo y ángulo de penación, E).

 

En CONCLUSIÓN, este proyecto demuestra que las adaptaciones sobre el rendimiento físico y la estructura muscular no estarían condicionadas significativamente por el uso de peso libre o maquinaria guiada para la realización de los ejercicios de fuerza.

Por tanto, en la PRÁCTICA, usuarios o deportistas con requerimientos de fuerza BAJOS (p.ej. objetivo saludable, fragilidad, iniciación deportivo), MEDIOS (p.ej. deportes colectivos como fútbol, hockey, deportes de raqueta, o especialidades cíclicas del fondo y medio fondo) y ALTOS (p.ej. deportes colectivos como baloncesto o rugby, cíclicos de velocidad, y de combate como judo o lucha), podrían utilizar para su entrenamiento de fuerza cualquiera de estas modalidades (Libre o Máquina) en función de su disponibilidad, posibilidades y preferencias. Modalidades con MUY ALTOS requerimientos de fuerza, donde además el principio de especificidad con el peso libre jugaría un papel muy relevante (p.ej. halterofilia, powerlifting, crossfit), deberían de limitar el uso de máquinas a contextos muy específicos como los calentamientos o periodos de readaptación.

Estos resultados, junto a los hallazgos recientes de este y otros grupos de investigación en torno a la manipulación de los componentes de la carga en el entrenamiento de fuerza para maximizar las adaptaciones del rendimiento deportivo sugieren que, si bien el tipo modalidad de entrenamiento (Libre o Máquina) no parece ser especialmente determinante en la magnitud y dirección de las adaptaciones, existen otras variables que sí han demostrado condicionar significativamente el rendimiento físico, atlético y la estructura muscular como son la intensidad o magnitud de la carga, el volumen total por sesión y por fase, el modelo de periodización, la velocidad de ejecución de la fase concéntrica, el volumen o fatiga intraserie, el rango de movimiento, la parada entre fase concéntrica y excéntrica, etc.BLOG y Capítulo 7 ENLACE.

Comentario del artículo: Velocity-based method in free-weight and machine-based training modalities: The degree of freedom matters.

Hernández-Belmonte, A., Buendía-Romero, A., Pallarés, J.G., Martínez-Cava, A. (2023). Velocity-based method in free-weight and machine-based training modalities: The degree of freedom matters. Journal of Strength & Conditioning Research.  ENLACE

 

Aunque la aparición del método basado en la velocidad (en inglés, velocity-based training) representó un punto de inflexión entre las metodologías utilizadas para la programación y monitorización de la intensidad y el grado de esfuerzo en el entrenamiento de fuerza, el hecho de que la mayor parte de la investigación entorno a este método se haya desarrollado en Multipower (máquina Smith) reduce en cierta medida su validez ecológica. En concreto, hasta la fecha, existía escaso conocimiento entorno a la precisión y la estabilidad del método basado en la velocidad en otras modalidades de entrenamiento diferentes a la Multipower, como la modalidad de peso libre y/o la modalidad en maquinaría específica, lo que limitaba los contextos en los cuales podía implementarse esta metodología. Por tanto, el objetivo de esta investigación fue triple: i) analizar y ii) comparar las relaciones carga-velocidad de las modalidades de peso libre y máquina de los principales ejercicios de entrenamiento, así como iii) estudiar la influencia del nivel de fuerza del sujeto en estas relaciones carga-velocidad.

 

Para ello, 50 sujetos entrenados completaron un test incremental con cargas hasta la repetición máxima (1RM) en las modalidades de peso libre y máquina de cuatro ejercicios multiarticulares (Figura 1) incluidos habitualmente en las rutinas de fuerza de la mayoría de las modalidades deportivas: press de banca, sentadilla completa, press de hombros y remo dorsal. Dado que se ha demostrado que el rango de movimiento utilizado influye significativamente en la velocidad resultante (Martínez-Cava et al., 2019a, 2019b), se igualó el desplazamiento concéntrico que cada sujeto realizaba en los test incrementales de ambas modalidades. Derivado de estos test incrementales, se estudió la relación entre la intensidad relativa (%1RM) y las variables de velocidad (Velocidad Media Propulsiva, MPV y Velocidad Media, MV). Además, se comparó la velocidad asociada a cada %1RM entre ambas modalidades. Por último, se dividió a los participantes en dos grupos (más fuertes y menos fuertes) en función de su fuerza relativa (1RM/peso corporal) con el fin de estudiar si el nivel de fuerza del sujeto influía en los parámetros de velocidad.

 

Figura 1. Representación 3D de los ejercicios examinados en las modalidades de peso libre y máquina.

 

Los principales resultados mostraron:

  • Existen relaciones muy elevadas (R2 ≥ 0.95) y reducidos errores de estimación (≤ 0.086 m·s-1) entre las variables MPV-MV y el %1RM en ambas modalidades de los cuatro ejercicios examinados. Estos hallazgos permiten a entrenadores e investigadores implementar con confianza la velocidad de desplazamiento como variable para programar y monitorizar la magnitud de carga en el entrenamiento de fuerza, tanto en peso libre como en máquina guiada. Por ejemplo, estas estrechas relaciones permiten i) determinar el %1RM que está utilizando un sujeto, en cuanto se realiza la 1ª repetición de una serie a máxima velocidad voluntaria, así como ii) programar la velocidad objetivo que debe alcanzarse en la 1ª repetición de la serie (la cual correspondería con un %1RM objetivo).

 

Figura 2. Relaciones entre la intensidad relativa (%1RM) y la velocidad media propulsiva (MPV) en las modalidades de peso libre (Free) y máquina (Machine) de los ejercicios: press de banca (Bench Press), sentadilla completa (Full Squat), press de hombros (Shoulder Press) y remo dorsal (Prone Bench Pull). R2: Coeficiente de determinación, SEE: Error estándar de la estimación.

 

  • Se registraron diferencias significativas en la velocidad alcanzada con intensidades desde el 30 al 100% 1RM entre las modalidades de peso libre y máquina. En consecuencia, los preparadores e investigadores deben utilizar la relación carga-velocidad específica, no solo de cada ejercicio, sino también de cada modalidad de entrenamiento (Libre o Máquina) para evitar graves imprecisiones al implementar el método basado en la velocidad. Por ejemplo, si un entrenador programa una magnitud relativa del 85% 1RM en Sentadilla libre, el atleta deberá poner una carga en la barra (kg) que le permita alcanzar una MPV de 0.56 m·s-1 en la 1º o 2º repetición de la serie, mientras que esa misma velocidad de 0.56 m·s-1 en el ejercicio en Sentadilla en máquina representaría una magnitud de carga de ~80% 1RM.  Además, estas imprecisiones aumentarían hasta más de un 10% a medida que disminuye el %1RM programado (ej., una MPV de 0.94 m·s-1 correspondería a un 60% 1RM en la Sentadilla libre y a un 50% 1RM en la Sentadilla en máquina) (Ejemplo de la Sentadilla en la Tabla 1).

 

 

  • Se registraron también mínimas diferencias (≤ 0.02 m·s-1) no significativas en los parámetros de velocidad resultantes de las relaciones carga-velocidad entre los sujetos más fuertes y menos fuertes. Estos hallazgos confirman que las ocho relaciones carga-velocidad (4 ejercicios x 2 modalidades Libre – Máquina) descritas en este artículo son independientes del nivel de fuerza del sujeto, lo que facilitaría la implementación de nuevos enfoques prácticos propuestos para agilizar la evaluación de la fuerza, como por ejemplo el método de los dos puntos (García-Ramos et al., 2017).

 

En conjunto, tal y como ya se conocía en el entrenamiento en máquina Smith o Multipower, los hallazgos de este artículo demuestran la alta precisión y estabilidad del método basado en la velocidad en las variantes de peso libre y máquina de los principales ejercicios de fuerza, pero resaltan la necesidad de utilizar la relación carga-velocidad específica para cada modalidad de entrenamiento (Libre vs. Smith machine vs. Máquina).

 

 Referencias

     Martínez-Cava, A., Morán-Navarro, R., Sánchez-Medina, L., González-Badillo, J. J., & Pallarés, J. G. (2019a). Velocity-and power-load relationships in the half, parallel and full back squat. Journal of Sports Sciences, 37(10), 1088-1096.

     Martínez-Cava, A., Morán-Navarro, R., Hernández-Belmonte, A., Courel-Ibáñez, J., Conesa-Ros, E., González-Badillo, J. J., & Pallarés, J. G. (2019b). Range of motion and sticking region effects on the bench press load-velocity relationship. Journal of sports science & medicine, 18(4), 645.

    Garcia-Ramos, A., & Jaric, S. (2018). Two-point method: a quick and fatigue-free procedure for assessment of muscle mechanical capacities and the 1 repetition maximum. Strength & Conditioning Journal, 40(2), 54-66.

 

 

Comentario del Artículo: Effects of a concurrent training, respiratory muscle exercise, and self-management recommendations on recovery from post-COVID-19 conditions: the RECOVE trial

Amaya Jimeno-Almazán, Ángel Buendía-Romero, Alejandro Martínez-Cava, Francisco Franco-López, Bernardino Javier Sánchez-Alcaraz, Javier Courel-Ibáñez, and Jesús G. Pallarés. (2023). Effects of a concurrent training, respiratory muscle exercise and self-management recommendations on recovery from post-COVID-19 conditions: the RECOVE trialJournal of Applied Physiology. Jan 1;134(1):95-104. ENLACE

 

Como continuación del estudio recientemente publicado por este mismo grupo de investigadores en Internal and Emergency Medicine (ENLACE) sobre la sintomatología en las personas que sufren condiciones post-COVID-19, en el trabajo actual se muestran los resultados de un programa sistemático y supervisado de 8 semanas de entrenamiento concurrente, con o sin entrenamiento de la musculatura inspiratoria, frente al estándar actual de rehabilitación en Atención Primaria para la Rehabilitación de paciente tras la infección por COVID-19 (recomendaciones autoguiadas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En el estudio precedente (también comentando en este Blog) concluíamos que, si mantener una buena condición física durante el curso de la enfermedad impacta directamente en la percepción e intensidad de los síntomas manifestados por los pacientes con condiciones post-COVID-19, y por lo tanto era probable que el ejercicio pudiera paliar los efectos de la COVID-19 persistentes a largo plazo.

Teniendo en cuenta lo anterior, se diseñó un ensayo clínico en el que reclutamos a 80 adultos con condiciones post-COVID-19. Todos ellos eran pacientes que, tras una infección por SARS-CoV-2 confirmada y por la que no habían precisado ingreso, presentaban síntomas persistentes de más de 3 meses desde el inicio de la enfermedad aguda y en los que se habían excluido otros diagnósticos alternativos que los justificaran.

Tras una cuidadosa valoración preparticipativa y examen físico previo que incluyó espirometría, electrocardiograma y ecocardiografía, estos pacientes se sometieron a una evaluación de la condición cardiorrespiratoria mediante un test de esfuerzo submáximo (protocolo de Ekblom-Bak para la estimación de la VO2max) y una valoración de la fuerza en los ejercicios de press de banca, media sentadilla y fuerza de agarre manual. Además, los participantes reportaron información relativa a su estado de salud física y mental mediante escalas validadas (PROM). Los participantes fueron estratificados según su VO2max y posteriormente aleatorizados en una de las 4 posibles intervenciones:

A) Entrenamiento concurrente (CT)

B) Entrenamiento de la musculatura inspiratoria (RM)

C) Combinación de ambas modalidades (CT+RM)

D) Recomendaciones de la OMS (CON)

La intervención de entrenamiento concurrente (CT) consistió en una rutina de 3 días de entrenamiento semanal, con 2 días de entrenamiento de fuerza programado y monitorizado por velocidad (VBT) [50 % 1RM (una repetición máxima), 3 series, 8 repeticiones, 4 ejercicios (sentadilla, press de banca, peso muerto y jalón dorsal)] seguido de entrenamiento de resistencia interválico de intensidad moderada [MIVT: 4–6 × 3–5 min al 70–80 % de la frecuencia cardíaca de reserva (HRR) / 2–3 min al 55 %–65 % HRR], y un día de entrenamiento de resistencia continuo ligero (LICT: 30-60 min, 65%-70% HRR). El entrenamiento de la musculatura inspiratoria (RM) consistía en la realización de 1 serie de 30 repeticiones [62,5 ± 4,6 % de la PIM (presión inspiratoria máxima)], precedida de una serie de calentamiento, dos veces al día, los 7 días de la semana.

Si bien se produjo una progresiva mejoría sintomática en todos los grupos, el descenso medio del número de síntomas y el número de pacientes que mejoraron, fue significativamente superior para los grupos de entrenamiento concurrente (CT y CT+RM) (Figura 1).

 

Figura 1. Cambios en el número total de síntomas post-COVID-19 tras 8 semanas de entrenamiento para cada uno de los 4 grupos de intervención. *Diferencias significativas entre el Grupo CON; #Diferencias significativas entre el Grupo RM.

 

Aunque no se detectaron diferencias significativas entre los grupos para el VO2max, sí se evidenciaron notables mejoras individuales, clínicamente relevantes, en los grupos de CT (7,5 %; tamaño del efecto, ES = 0,28) y CT+RM (7,8 %; ES = 0,36). La fuerza muscular en media sentadilla mejoró significativamente en estos mismos grupos (14,5 – 32,6 %; ES = 0,27 – 1,13) en comparación con los grupos RM y CON (-0,3 – 11,3 %; ES = 0,10 – 0,19), y también lo hizo la fuerza en press de banca, aunque las diferencias solo alcanzaron significación estadística en el caso de la fuerza submáxima (velocidad media de todas las cargas comunes PRE-POST). No hubo diferencias significativas en la evolución de la fuerza de agarre entre los distintos grupos (Figura 2).

 

Figura 2. Cambios en el VO2max (A) y Fuerza Máxima en media Sentadilla (B) tras 8 semanas de entrenamiento para cada uno de los 4 grupos de intervención. *Diferencias significativas entre el Grupo CON; # Diferencias significativas entre el Grupo RM.

 

Resulta destacable que no se produjo ningún evento adverso derivado de las intervenciones de ejercicio en ningún participante, ni abandono atribuible al programa de intervención de ninguno de los grupos esta causa.

Respecto a la evolución de los PROM (Patient Reported Outcome Measures), solo los grupos de CT y CT+RM mejoraron significativamente en la percepción de la disnea y de la fatiga, al igual que ocurrió con el estado general de salud física. Además, se encontraron diferencias significativas entre las intervenciones en las dos escalas de la fatiga (FSS, Fatigue Severity Scale y CFQ-11, Chadler Fatigue Questionnaire) y la depresión (PHQ-9, Patient Health Questionnaire), a favor de las intervenciones de entrenamiento concurrente (CT y CT+RM).

En su conjunto, los resultados del estudio nos permiten concluir que:

  • La combinación de entrenamiento de fuerza y resistencia, también denominado entrenamiento concurrente, en pacientes con condiciones post-COVID-19 que no han precisado hospitalización, es una estrategia eficiente y efectiva para la recuperación de la condición física y de la fuerza muscular.
  • Esta mejoría se acompaña de una mejora en la percepción del estado de salud físico y mental, así como de una recuperación sintomática superior en estos pacientes, especialmente en los dos síntomas principales: la fatiga y la disnea.
  • Estos beneficios se han conseguido en pacientes con bajo riesgo de complicaciones, en un entorno extrahospitalario con salas de entrenamiento deportivo,  de forma eficiente y segura, bajo la supervisión de Educadores Físico Deportivos.
  • No hemos podido evidenciar que el entrenamiento de la musculatura inspiratoria, bajo las condiciones evaluadas, proporcione mejoría en estos pacientes.
  • Las Recomendaciones para la Rehabilitación tras la infección por COVID-19 elaboradas por la OMS (grupo CON) no fueron eficaces en la recuperación de los participantes.

 

Comentario del Artículo: Is the record power profile repeatable? A practical analysis and interpretation in professional cyclists

Xabier Muriel, Alejandro Hernández-Belmonte, Manuel Mateo-March, Pedro L. Valenzuela, David Barranco-Gil, Alejandro Lucia and Jesús G. Pallarés. Is the record power profile repeatable? A practical analysis and interpretation in professional cyclists. Journal of Strength & Conditioning Research. 2022. Online ahead of print.  Enlace

 

Como continuación del estudio recientemente publicado por este mismo grupo de investigadores en Int J Sports Physiol Perform sobre la capacidad del power profile para identificar el máximo potencial físico del ciclista profesional, en el presente trabajo se ha analizado la repetibilidad de esta métrica, es decir, la variabilidad biológica que tienen los corredores profesionales en sus registros de potencia durante el entrenamiento y la competición.

En el estudio precedente concluíamos que los registros del perfil de potencia pueden considerarse representativos del máximo potencial físico del ciclista únicamente cuando se encuentra inmerso en el periodo competitivo de la temporada, y siempre en tiempos de exposición iguales o superiores a 5 min. Cuando el perfil de potencia se calcula únicamente mediante datos de entrenamiento, o incluso con registros de competición pero en tiempos de exposición inferiores a 5 min, los valores de MMP van a infraestimar el verdadero máximo potencial del ciclista y son, por tanto, necesarias pruebas o test específicos contrarreloj para corregir esta métrica.

Teniendo en cuenta estas situaciones o condiciones en las que podemos confiar que el power profile representa el máximo potencial del ciclista, quedaba sin embargo por determinar cuál es el mínimo cambio de potencia (MMP en W o en W/kg) que un ciclista debe identificar en los distintos tiempos de exposición para poder considerarlo un cambio real de su rendimiento, o si por el contrario ese pequeño cambio detectado se puede atribuir simplemente al propio error biológico o variabilidad de la medida intra-sujeto.

Para este objetivo se estudiaron a 12 ciclistas profesionales que habían concluido en el top 15 en una gran vuelta por etapas (Giro, Tour o Vuelta) durante distintos periodos de 23 días a lo largo de la temporada: i) Preparatorio (solo registros de entrenamiento), ii) Específico (registros de entrenamiento y competición) y iii) Competitivo (durante una gran vuelta – solo registros de competición). Se calculó el error estándar de la medida (SEM) con los 2, 3 y 5 mejores registros de MMP de cada corredor en esos tres periodos para los tiempos de exposición de 30 s, 1 min, 5 min, 10 min, 20 min, 30 min y 60 min.

En primer lugar, los resultados de este estudio nos sugieren que el error asociado al MMP de cada tiempo de exposición es independiente al número de datos utilizados para el análisis (RPP2, RPP3, o RPP5, Figura 1) por lo que, si usamos un potenciómetro correctamente calibrado, no será necesario realizar ningún tipo de suavizado o promedio de los mejores datos de un ciclista, ya que podemos confiar en que el mejor resultado de potencia alcanzado en el periodo de tiempo que se quiera analizar, representa fielmente el máximo potencial físico que ha desarrollado el ciclista en dicho periodo.

En cuanto al análisis de repetibilidad, los resultados muestran claramente que, una vez alcanzado el periodo específico y competitivo (es decir, con registros de competición oficial), el error de la medida es muy limitado para tiempos de exposición iguales o superiores a 5 min (SEM < 4%). Sin embargo, para tiempos de exposición inferiores a estos, o cuando solo se tienen en cuenta registros de entrenamiento, el error se incrementa considerablemente (SEM = 4.6 – 12.5%), lo que supone un verdadero hándicap a la hora de identificar cambios reales del rendimiento del ciclista. En concreto, para estos corredores profesionales, durante el periodo especifico y competitivo, un cambio de 0.20 W·kg-1 (~10 W) podría ya considerarse un cambio real de su potencial físico en MMP superiores a 5 min (Tabla 1).

 

Figura 1: Error estándar de medición (SEM) del perfil de potencia registrado (RPP) calculado utilizando los dos (RPP2), tres (RPP3) y cinco (RPP5) valores más altos de la potencia media máxima obtenidos durante cada uno de los tres períodos analizados.

 

En su conjunto, los resultados de ambos estudios nos permiten concluir que:

  • Si el ciclista no realiza test de contrarreloj específicos en campo o laboratorio, el perfil de potencia únicamente va a representar el máximo potencial del ciclista cuando se ha registrado un número importante de días de competición (al menos 10 días), y siempre para tiempos de exposición ≥ a 5 minutos.

 

  • Exclusivamente en estos contextos (tiempos de exposición ≥ 5 min y con registros de competición o test específicos), el cambio mínimo que debemos observar en el MMP de un ciclista profesional para considerarlo un cambio real de su potencial físico es de 0.20 W·kg-1 (~10 W).

 

  • Los MMP para tiempos de exposición inferiores a 5 min con registros de entrenamiento, o incluso de competición, no representan el verdadero potencial físico del ciclista, por lo que no parece apropiado interpretar cambios de su rendimiento mediante el estudio del power profile, ni siquiera una vez superados los umbrales de error detectados en este trabajo.

Comentario del artículo: Relationship between the severity of persistent symptoms, physical fitness, and cardiopulmonary function in post‑COVID‑19 condition. A population‑based analysis.

Amaya Jimeno‑Almazán, Alejandro Martínez‑Cava, Ángel Buendía‑Romero, Francisco Franco‑López, José Antonio Sánchez‑Agar, Bernardino Javier Sánchez‑Alcaraz, James J. Tufano, Jesús G. Pallarés & Javier Courel‑Ibáñez. Relationship between the severity of persistent symptoms, physical fitness, and cardiopulmonary function in postCOVID19 condition. A populationbased analysis. Internal and Emergency Medicine. 2022. https://doi.org/10.1007/s11739-022-03039-0 Enlace

 

El término “COVID-19 persistente” (también conocido como síndrome post- COVID o long-COVID-19) hace referencia a aquellos pacientes que, con un historial de infección por SARS-CoV-2 probable o confirmada, 3 meses desde el inicio de la enfermedad aguda, presentan síntomas clínicos que duran al menos 2 meses y que no pueden explicarse con un diagnóstico alternativo. De acuerdo con las últimas estimaciones, la prevalencia de los casos de COVID-19 que desarrollan síntomas crónicos o persistentes que superan los 6 meses de evolución es de aproximadamente un 3%.

Las manifestaciones clínicas persistentes de esta enfermedad se caracterizan por ser de carácter multiorgánico y constituir un conjunto de síntomas entre los que destacan la fatiga post-esfuerzo y la sensación de falta de aire (disnea), junto con manifestaciones neuropsicológicas, como la cefalea y el deterioro cognitivo de perfil subcortical.  Como consecuencia, las personas con síndrome post COVID-19 empeoran de forma importante su capacidad funcional, incluso durante actividades cotidianas de baja intensidad, por lo que sus niveles de actividad física diaria se ven drásticamente disminuidos.

En el momento actual, no se sabe con certeza el mecanismo último que motiva la aparición de la intolerancia al esfuerzo y la disnea, que constituyen los dos síntomas más frecuentes de esta condición. Tampoco existe hasta la fecha evidencia contrastada sobre la efectividad de ningún fármaco que puede ayudar a mitigar los efectos de esta enfermedad, ni tampoco a acortar su duración. Además de la dramática pérdida de la calidad de vida de los pacientes, el progresivo incremento de la prevalencia poblacional del COVID-19 persistente está teniendo un impacto muy importante tanto en el gasto sanitario como en los costes derivados en la seguridad social, motivado principalmente por el drástico incremento del número de bajas laborales asociadas a esta enfermedad, una vez que ya ha quedado reconocida y definida por la OMS.

Si bien no existen evidencias sólidas sobre ello, recientemente se ha sugerido que la condición física del paciente antes de la infección podría ser un factor protector, tanto de la adquisición de esta, como de la gravedad y la duración de los síntomas de la enfermedad aguda.

Por todo ello, dentro del proyecto RECOVE y sus múltiples líneas de investigación derivadas, para este estudio se valoró el historial clínico, las comorbilidades, la composición corporal, la sintomatología, así como los principales indicadores cardiorrespiratorios y neuromusculares que definen la condición física de un total de 72 pacientes diagnosticados con COVID-19 persistente.

Los principales resultados del estudio nos muestran que cuanto mejor es la condición física y mayores los niveles de fuerza, y concretamente a mejor salud cardiopulmonar, menor la intensidad de los síntomas manifestados por los pacientes con COVID-19 persistente. Esto es especialmente cierto en lo relativo a las dos manifestaciones clínicas predominantes, la fatiga y la disnea. Las correlaciones más directas se encontraron entre el VO2max y la percepción de disnea y entre la fuerza de extremidades inferiores medida a través del 50% 1RM (kg) en media sentadilla y la fatiga. Estos efectos protectores de la condición física también se extendieron a la percepción de síntomas depresivos. Además, los participantes que cumplieron con las recomendaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud) respecto a la actividad física, presentaron menor número de síntomas que el resto.

Si mantener una buena condición física durante el curso de la enfermedad, impacta directamente en la percepción e intensidad de los síntomas, es probable que el ejercicio físico pueda constituir una medida indispensable para paliar los efectos persistentes a la largo tras haber adquirido la COVID-19 y en su pronóstico.

 

Figura 1. el gráfico muestra las correlaciones entre las escalas utilizadas para la evaluación de la intensidad de los síntomas y las variables cardiopulmonares y la condición física de los pacientes con COVID-19 persistente (n=72). Las cruces muestran la ausencia de correlación significativa (p> 0.05).

En definitiva, este estudio apoya hallazgos previos que demuestran que el sedentarismo, el desacondicionamiento físico y, por tanto, unos niveles deficitarios de rendimiento cardiorrespiratorio y de fuerza muscular están irremediablemente asociados a una mayor gravedad y persistencia de la sintomatología del COVID-19 persistente. Futuros estudios deberán identificar la efectividad que un programa de ejercicio individualizado puede tener sobre la recuperación de estos pacientes.

Comentario del artículo: Field-Derived Maximal Power Output in Cycling: An Accurate Indicator of Maximal Performance Capacity?

Jesús G. Pallarés, Alejandro Hernández-Belmonte, Pedro L. Valenzuela, Xabier Muriel, Manuel Mateo-March, David Barranco-Gil and Alejandro Lucia. Field-Derived Maximal Power Output in Cycling: an Accurate Indicator of Maximal Performance Capacity?. Int J Sports Physiol Perform. 2022. Jul 27;1-7. doi: 10.1123/ijspp.2022-0208. Online ahead of print.  Enlace

 

Las determinaciones de potencia máxima media (MMP), el umbral de potencia funcional modelado (mUPF), o la propia potencia crítica (CP) derivadas de registros de entrenamiento y/o competición han generado enorme expectación en los últimos tiempos como estimaciones prácticas y eficientes del máximo potencial físico que podrían manifestar los ciclistas o triatletas ante esfuerzos de diferente duración. En esos estudios recientes, el acceso a los registros de entrenamientos y competiciones de un número muy elevado de ciclistas y durante un periodo prolongado (es decir, Big Data – decenas de miles de registros) han permitido identificar fielmente el efecto que tienen sobre el rendimiento en ciclistas y triatletas múltiples variables o manipulaciones como la fatiga1, la temperatura ambiente2, la altitud3, o el tipo de corredor y su nivel competitivo4,5,6.

Sin embargo, en la práctica profesional real, cuando un entrenador trabaja e interpreta únicamente los registros de entrenamiento y competición de un ciclista, se le presentan irremediablemente distintas cuestiones que requieren una respuesta práctica:

1.- ¿Puede realmente un preparador considerar que el MMP, o sus métricas derivadas como la potencia crítica o el mFTP, representan o estiman en cada momento el verdadero máximo potencial físico de su ciclista?

2.- ¿Se podría ver afectada la precisión de esta estimación del máximo rendimiento por el momento de la temporada en el que se encuentre el ciclista? ¿haber hecho test específicos de campo o de laboratorio mejoran esa estimación? ¿y haber hecho ya un número de días de competición concreto?

3.- ¿Cuál es mínimo cambio del rendimiento que debo registrar en el MMP de un ciclista, o sus métricas derivadas, para poder interpretarlo realmente como un cambio de su potencial físico?

Para dar respuesta a estas preguntas, el presente estudio reclutó a un total de 27 ciclistas profesionales que realizaron 3 test de rendimiento máximo con una duración de 1, 5 y 20 minutos, respectivamente, los cuales fueron considerados como “gold standard” para conocer la máxima capacidad de los ciclistas ante cada una de estas duraciones de esfuerzo7. Por otro lado, se registró la potencia desarrollada por los ciclistas en dos periodos diferentes de la temporada: i) sesiones de entrenamiento realizadas durante los 60 días previos a los tests de rendimiento máximo anteriormente mencionados (período preparatorio) y ii) sesiones de entrenamiento y competición (al menos 10 días) realizadas durante los 60 días posteriores a dichos test de rendimiento máximo (período específico).

Tanto en los periodos preparatorio y específico, como de los test de rendimiento máximo, se obtuvieron los valores de MMP para esfuerzos de 1, 5 y 20 minutos, así como el cálculo derivado de la CP. Las respuestas a las preguntas previamente planteadas se abordaron mediante el cálculo de diferentes estadísticos descriptivos: coeficiente de correlación de Pearson (r), sesgo y el Error Estándar de la Medida (SEM), expresado en términos absolutos (W o W/kg) y relativos (%). En la práctica, un parámetro de rendimiento estimado (en este caso los registros de competición y/o entrenamiento) se podría considerar suficientemente preciso y valido cuando el SEM es inferior al 5% respecto al procedimiento gold standard (en este caso, los valores derivados de los test de rendimiento máximo).

Los principales resultados de este estudio mostraron que existe una correspondencia moderada o alta (r = 0.65 – 0.87) entre la MMP obtenida en los test de rendimiento máximo y los registros de entrenamiento y competición, independientemente de la duración del esfuerzo (1-, 5-, y 20-min), o del período de la temporada (preparatorio o específico). Sin embargo, el análisis del sesgo Bland Altman evidenció que los valores de MMP derivados de registros de entrenamiento y competición en los periodos preparatorio y específico infraestimaron el rendimiento máximo real del ciclista, aunque con un sesgo muy limitado en el período específico (de 0.2 a 1.4 W/kg), en comparación con el periodo preparatorio (de 0,40 a 1.7 W/kg) (Figura 2).

Figura 2 — Gráficos de Bland-Altman mostrando la concordancia entre la potencia obtenida en los test de rendimiento máximo (TT) y la MMP para diferentes duraciones de esfuerzo (1, 5 y 20 minutos) durante los periodos preparatorio y específico.

 

Ahora bien, sólo los valores de MMP estimados con una duración superior o igual a 5 minutos, con datos obtenidos durante el periodo específico (es decir, teniendo registros de al menos 10 días de competición), mostraron diferencias menores al 5% en comparación con los test de rendimiento máximo (Tabla 2).

 

Por otro lado, se encontró una correlación significativa entre los valores de CP derivados de los test de rendimiento máximo y los derivados de los periodos preparatorio (r = 0.77) y específico (r = 0.80), aunque de nuevo solo el CP derivado del periodo específico mostró errores inferiores al 5% en comparación con el CP derivado de los test de rendimiento máximo (Figura 3).

Figura 3. Diferencias individuales y promedio en la CP y la W´ derivados de los registros de competición y/o entrenamiento en los periodos preparatorio y específico, en comparación con los obtenidos de los test específicos de rendimiento.

 

Los principales hallazgos de este estudio nos permiten concluir que:

  • Los valores de MMP registrados durante la fase específica (es decir, incluyendo registros de competición oficial), así como sus valores de CP derivados, serían indicadores precisos para estimar el rendimiento máximo de los ciclistas en esfuerzos mayores o iguales a 5 minutos. Incluso en este contexto del periodo competitivo, las exigencias tácticas del ciclismo profesional, impiden al deportista manifestar en entrenamiento o competición su máximo potencial en esfuerzos de duración inferiores a 5 min, por lo que incluso en este periodo será necesario incorporar a la programación periódicamente test específicos de duraciones inferiores a 5 min para actualizar convenientemente esa zona del perfil de potencia.

 

  • En caso de que el ciclista se encentre en periodo preparatorio, o no tenga un calendario competitivo exigente, siempre será necesario incorporar periódicamente a la programación test específicos de un amplio espectro de tiempos de exposición (no solo inferiores a 5 min), para la adecuada estimación del MMP en perfil de potencia y sus métricas derivadas.

 

 

REFERENCIAS:

  1. Mateo-March, M., Valenzuela, P. L., Muriel, X., Gandia-Soriano, A., Zabala, M., Lucia, A., Pallares, J. G., & Barranco-Gil, D. (2022). The Record Power Profile of Male Professional Cyclists: Fatigue Matters. International journal of sports physiology and performance, 1–6. Advance online publication. https://doi.org/10.1123/ijspp.2021-0403

 

  1. Valenzuela, P. L., Mateo-March, M., Zabala, M., Muriel, X., Lucia, A., Barranco-Gil, D., & Pallarés, J. G. (2022). Ambient Temperature and Field-Based Cycling Performance: Insights From Male and Female Professional Cyclists. International journal of sports physiology and performance, 1–5. Advance online publication. https://doi.org/10.1123/ijspp.2021-0508

 

  1. Mateo-March, M., Muriel, X., Valenzuela, P. L., Gandia-Soriano, A., Zabala, M., Barranco-Gil, D., Pallarés, J. G., & Lucia, A. (2022). Altitude and Endurance Performance in Altitude Natives versus Lowlanders: Insights from Professional Cycling. Medicine and science in sports and exercise, 54(7), 1218–1224. https://doi.org/10.1249/MSS.0000000000002890

 

  1. Valenzuela, P. L., Muriel, X., van Erp, T., Mateo-March, M., Gandia-Soriano, A., Zabala, M., Lamberts, R. P., Lucia, A., Barranco-Gil, D., & Pallarés, J. G. (2022). The Record Power Profile of Male Professional Cyclists: Normative Values Obtained From a Large Database. International journal of sports physiology and performance, 17(5), 701–710. https://doi.org/10.1123/ijspp.2021-0263

 

  1. Stevens, C. J., Bennett, K., Novak, A. R., Kittel, A. B., & Dascombe, B. J. (2019). Cycling Power Profile Characteristics of National-Level Junior Triathletes. Journal of strength and conditioning research, 33(1), 197–202. https://doi.org/10.1519/JSC.0000000000001876

 

  1. Lepers, R., Knechtle, B., & Stapley, P. J. (2013). Trends in Triathlon Performance: Effects of Sex and Age. Sports medicine (Auckland, N.Z.), 43(9), 851–863. https://doi.org/10.1007/s40279-013-0067-4

 

  1. Valenzuela, P. L., Alejo, L. B., Montalvo-Pérez, A., Gil-Cabrera, J., Talavera, E., Lucia, A., & Barranco-Gil, D. (2021). Relationship Between Critical Power and Different Lactate Threshold Markers in Recreational Cyclists. Frontiers in physiology, 12, 676484. https://doi.org/10.3389/fphys.2021.676484

 

 

 

Comentario del artículo: The 2-point method: A quick, accurate, and repeatable approach to estimate ultrasound-derived quadriceps femoris cross-sectional area

 

Hernández‐Belmonte, A., Martínez-Cava, A., Pallarés, J.G. The 2-Point Method: A Quick, Accurate, and Repeatable Approach to Estimate Ultrasound-Derived Quadriceps Femoris Cross-Sectional Area. International Journal of Sports Physiology & Performance 2022. https://doi.org/10.1123/ijspp.2021-0381Enlace

 

El área de sección transversal del cuádriceps (QUADACSA) es un parámetro muscular clave debido a su estrecha relación con la fuerza y el rendimiento deportivo. En los últimos años, la evaluación de este parámetro se ha visto beneficiada del desarrollo y perfeccionamiento de la ecografía panorámica, la cual permite evaluar el QUADACSA de manera sencilla y mínimamente invasiva. Sin embargo, la implementación de la ecografía panorámica para evaluar el QUADACSA a lo largo de las diferentes regiones del muslo requiere de un elevado coste temporal, ya que el operador tiene que mover la sonda a lo largo del músculo para generar la imagen y, a continuación, trazar manualmente el contorno del mismo mediante el software de análisis. Por ello, en el presente estudio examinamos la viabilidad de estimar el QUADACSA en diferentes regiones del muslo utilizando el método de Dos Puntos (2-Point).

En primer lugar, comparamos el QUADACSA medido por ecografía panorámica con el obtenido por resonancia magnética (gold standard) en seis regiones (20, 30, 40, 50, 60 y 70% de la distancia entre el trocánter mayor y la rótula). En segundo lugar, el QUADACSA derivado de la ecografía, correspondiente al 30 y 60% (2-Point30-60%) o al 20 y 70% (2-Point20-70%) del muslo, se utilizó para estimar el QUADACSA de las regiones restantes (Figura 1). El QUADACSA estimado resultante en cada una de las regiones mencionadas se comparó con el medido de manera directa. Por último, se examinó la repetibilidad test-retest de los enfoques 2-Point30-60% y 2-Point20-70% comparando los errores generados por cada uno de ellos en dos estimaciones separadas en el tiempo. Se incluyeron los estadísticos: Coeficiente de Correlación Intraclase (ICC), Cambio Mínimo Detectable (SDC), sesgo y Error Estándar de la Medida (SEM), expresado en términos absolutos (cm2) y relativos (CV, %).

 

Figura 1. Regiones utilizadas para la elaboración de los métodos 2-Point20-70% y 2-Point30-60%.

Los principales resultados mostraron un acuerdo excelente (ICC ≥ 0.980) y reducidos errores (SEM ≤ 2.43 cm2) cuando se comparó el QUADACSA medido con ecografía panorámica y el obtenido por resonancia magnética. En segundo lugar, aunque los errores de estimación encontrados fueron reducidos (CV ≤ 7.50%), resultaron ser menores y menos sesgados para el 2-Point30-60%, especialmente en las regiones centrales del muslo (SEM ≤ 2.01 cm2, sesgo ≤ 0.89 cm2) (Figura 2).

Figura 2. Errores de estimación obtenidos por los métodos 2-Point30-60% y 2-Point20-70%. En cada panel, los círculos y las líneas verticales representan la media (SD) de todos los QUADACSA medidos o estimados. SEM: error estándar de la medida; CV: SEM expresado en términos relativos; ICC: coeficiente de correlación intraclase.

 

Del mismo modo, el análisis de repetibilidad reveló menores errores test-retest para el 2-Point30-60 (CV ≤ 1.9%) en comparación con el 2-Point20-70% (CV ≤ 4.6%) (Tabla 2).

 

Estos resultados sugieren que el método 2-Point, especialmente el implementado utilizando las regiones del 30% y el 60%, representaría una estrategia precisa y fiable para evaluar el QUADACSA a lo largo del muslo. Mediante la implementación de esta propuesta, se reduciría aproximadamente un 65% el tiempo necesario para llevar a cabo una evaluación del QUADACSA en múltiples regiones del muslo, disminuyendo así la fatiga del evaluador y aumentando la aplicación práctica de esta técnica en el ámbito deportivo, clínico y de investigación.

 

Comentario del artículo: Effects of Velocity Loss Threshold during Resistance Training on Strength and Athletic Adaptations: A Systematic Review with Meta-Analysis

Hernández‐Belmonte, A.; Pallarés, J.G. Effects of Velocity Loss Threshold during Resistance Training on Strength and Athletic Adaptations: A Systematic Review
with Meta‐Analysis. Appl. Sci. 2022, 12, 4425. https://doi.org/10.3390/app12094425 Enlace

 

La pérdida de velocidad intra-serie (VL) ha mostrado ser una de las principales variables con capacidad de orientar en magnitud y dirección las adaptaciones producidas en el entrenamiento de fuerza. En esta última investigación, hemos llevado a cabo una revisión sistemática con meta-análisis con el objetivo de examinar las adaptaciones sobre la fuerza y el rendimiento deportivo generadas por los diferentes umbrales de VL en el entrenamiento de fuerza.

Para analizar exhaustivamente este aspecto, la VL se estudió como una variable categórica y continua. Para el análisis categórico, los umbrales de VL individuales fueron divididos en dos grupos: Low-ModVL (VL intra-serie ≤ 25%) o Mod-HighVL (VL intra-serie > 25%). La eficacia de ambos umbrales de VL se examinó mediante comparativas entre-grupos (Low-ModVL vs. Mod-HighVL) e intra-grupo (efectos pre-post de cada grupo). Para el análisis continuo, se examinó la relación (R2) entre cada umbral de VL individual (es decir, 10%, 15%, 20%) y su respectivo tamaño del efecto en cada variable dependiente.

Los principales resultados mostraron que:

i) Mientras que la eficacia para aumentar la 1RM no difirió de manera significativa entre los grupos Low-ModVL y Mod-HighVL, el rendimiento con cargas submáximas se maximizó mediante la utilización de umbrales de VL bajos-moderados (Low-ModVL ).

ii) Las mejoras en las capacidades de sprint y salto fueron superiores en los grupos que entrenaron utilizando umbrales de VL bajos-moderados (Low-ModVL ).

iii) Los efectos positivos del entrenamiento disminuían a medida que aumentaba la pérdida de velocidad en la serie, especialmente para el rendimiento ante cargas bajas (R² = 0,73; P = 0,01), la resistencia muscular local (R² = 0,93; P = 0,04) y la capacidad de sprint (R² = 0,61; P = 0,06) (Figura 1).

 

Figura 1.  Relación entre los umbrales de VL individuales y su respectivo tamaño del efecto (ES) en cada variable. El tamaño (área) de las burbujas representa el número de grupos experimentales incluidos en cada umbral de VL.

 

Es de valor resaltar que los grupos que entrenaron utilizando umbrales de VL bajos-moderados (Low-ModVL) generaron superiores adaptaciones en la fuerza y rendimiento deportivo realizando un volumen de entrenamiento significativamente menor: Low-ModVL (212.0 ± 102.3 repeticiones) vs. Mod-HighVL (384.0 ± 95.0 repeticiones).

Por tanto, los principales hallazgos de esta revisión sistemática con meta-análisis demuestran que umbrales de VL ≤ 25% representan estímulos más efectivos y eficientes que los umbrales de VL > 25% para mejorar la fuerza y el rendimiento deportivo. Considerando que, excepto en deportes como la halterofilia o el powerlifting, el entrenamiento de fuerza suele incorporarse como complemento del entrenamiento específico de campo o pista, los entrenadores y los atletas se beneficiarían de la utilización de umbrales de VL bajos-moderados, ya que mejorarían su rendimiento deportivo con un menor coste temporal, nivel de fatiga y tiempo de recuperación.

Por otro lado, tal y como se publicó recientemente, aquellos profesionales que no dispongan de un dispositivo de control de la velocidad pueden utilizar la metodología del carácter del esfuerzo para programar esta VL (Figura 2). Por ejemplo, los atletas maximizarían la eficacia y la eficiencia del entrenamiento de fuerza realizando la mitad o menos del total de repeticiones posibles en la serie, lo que se correspondería con alcanzar una VL en la serie ≤25%.

Figura  2. Metodología del carácter del esfuerzo. Más información sobre esta metodología: Hernández-Belmonte A, Courel-Ibáñez J, Conesa-Ros E, Martínez-Cava A, Pallarés JG. Level of Effort: A Reliable and Practical Alternative to the Velocity-Based Approach for Monitoring Resistance Training. J Strength Cond Res. 2021 Enlace a la Publicación

Comentario del artículo: Strength and Athletic Adaptations Produced by 4 Programming Models: A Velocity-Based Intervention Using a Real-Context Routine

Alejandro Martínez-Cava, Alejandro Hernández-Belmonte, Jesús G Pallarés. Strength and Athletic Adaptations Produced by 4 Programming Models: A Velocity-Based Intervention Using a Real-Context Routine. International Journal of Sports Physiology & Performance 2022 Mar 31;1-10. Enlace

 

A continuación, se presentan los resultados de un reciente estudio realizado durante los últimos 4 años en nuestro laboratorio que tenía por objetivo comparar las adaptaciones de fuerza y atléticas generadas por 4 modelos distintos de programación cuando se implementan en una rutina de entrenamiento de fuerza comúnmente utilizada por deportistas recreacionales y profesionales. Para ello, 52 sujetos fueron asignados a uno de los siguientes modelos programación (Figura 1): lineal (la intensidad relativa aumentaba mientras el volumen intra-serie disminuía), lineal inversa (la intensidad relativa disminuía mientras el volumen intra-serie aumentaba), ondulante (la intensidad relativa y el volumen intra-serie variaban en cada sesión) o constante (la intensidad relativa el volumen intra-serie se mantenían constantes durante todo el ciclo de entrenamiento).

Figura 1. Modelos de programación examinados: lineal (LP), lineal inverso (RP), ondulante (UP) y constante (CP). Las ecuaciones X(X) hacen referencia al carácter del esfuerzo. Por ejemplo, un carácter del esfuerzo de 6(12) supondría realizar 6 repeticiones utilizando el peso que permitiría al atleta completar un total de 12 (∼75% 1RM).

 

Los sujetos incluidos en cada uno de los modelos de programación completaron un programa de entrenamiento de fuerza de 10 semanas compuesto por los ejercicios: press de banca, sentadilla, peso muerto, dorsal remo y press de hombros. Los 4 grupos experimentales entrenaron con la misma frecuencia (2 sesiones por semana), número de series (3 por ejercicio), recuperaciones entre series (4 minutos), descanso entre sesiones (72 horas) e intensidad media (77.5 %1RM). Para ajustar de manera precisa dicha intensidad relativa (% 1RM) se utilizó el método basado en la velocidad. Los efectos generados por cada uno de los modelos de programación se examinaron utilizando una completa batería de evaluaciones de fuerza y atléticas que incluyó: tests incrementales con cargas, saltos, esprines y tests Wingate de piernas y brazos.

Los principales resultados mostraron que, cuando se implementan en una rutina real de entrenamiento de fuerza y se igualan las principales variables de entrenamiento, no hay diferencias a nivel práctico entre la efectividad de los 4 modelos de programación examinados (Figura 2):

 


Figura 2.
Efecto sobre la fuerza muscular generado por cada uno de los modelos de programación examinados: lineal (LP), lineal inverso (RP), ondulante (UP) y constante (CP).

 

Considerando que los ejercicios incluidos en esta investigación son comúnmente utilizados por atletas de diferentes niveles de rendimiento, los hallazgos del presente estudio proporcionan una valiosa información práctica para entrenadores y preparadores físicos. Así, el hecho de no encontrar una efectividad claramente superior para ninguno de los modelos examinados permitiría a los entrenadores y atletas elegir la estrategia de programación en función de sus posibilidades/preferencias individuales. No obstante, las sutiles ventajas adaptativas detectadas para algunos modelos sugerirían que los deportistas podrían beneficiarse de la utilización de un modelo de programación sobre el resto para maximizar el rendimiento en ejercicios específicos y/o habilidades atléticas concretas (p.ej., utilizar el modelo ondulante para mejorar el rendimiento en esprines y saltos; o el modelo lineal para maximizar la capacidad anaeróbica de las extremidades inferiores, ver Tabla 1 y 2 del artículo original).